En nuestra producción, nada se desperdicia, ni siquiera la partícula más pequeña. Todo tiene una función:
- Los residuos y las cáscaras de ingredientes como los copos de maíz se revenden y se prensan para fabricar pienso en forma de gránulos
- Los residuos —incluso los que recogemos con la aspiradora— se destinan a la producción de biogás
- Los palés, los residuos de madera y los sacos grandes se reutilizan o se reciclan